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NADA YOGA-YOGA DEL SONIDO

El Nada Yoga es una de las disciplinas y prácticas más antiguas. En la historia del Yoga, el Mantram ha sido la “llave” de acceso a la mente y el camino más directo hacia la iluminación. El Mantra, el canto, la música y, en general, la utilización de los sonidos han estado encaminados al restablecimiento del equilibrio y la armonía en el cuerpo, la mente y el espíritu. En todos los casos se reconoce como una potente herramienta para el desarrollo de la vida espiritual. Moviliza las fuerzas vitales, concentra los recursos del cuerpo para desbloquear y hacer fluir libremente la energía psicofísica fundamental y facilita el acceso al interior del ser humano procurándole quietud, fortaleza y seguridad; aspectos esenciales para una vida cuya dirección es un "Proyecto de Realidad" dentro de un camino de crecimiento interior. Físicamente, el sonido debe entenderse como vibración.

El concepto de sonido va unido, en el caso del ser humano, al sentido del oído capaz de percibirlo. El oído humano solo puede percibir vibraciones en un campo de frecuencia entre 16 Hz y 16 KHz lo que quiere decir que cualquier vibración por debajo o por encima de esta frecuencia quedan fuera de nuestra capacidad auditiva. Se trata de los sonidos llamados infra o ultrasonidos. Como ha demostrado la comunidad científica, todo está formado de átomos cuyo contenido son partículas u ondas en continua vibración, así que todo, absolutamente todo, es sonido vibrando en una u otra frecuencia. Es más, la vibración es una constante en el ambiente que nos rodea puesto que basta que un cuerpo (por infinitamente pequeño o grande que sea) se toque o se mueva en un determinado fluido o medio para que, automáticamente, ese roce o deslizamiento haga nacer un sonido. Este fenómeno hace que cada objeto posea una peculiar característica sonora derivada de la unidad de su estructura física y, en base a esto, todo el planeta y todo el cosmos es y genera un sonido.


Teniendo en cuenta estas consideraciones, el cuerpo es en sí una pequeña orquesta; una mini representación de la gran orquesta universal. Una de las propuestas del Nada Yoga es la escucha consciente de esos sonidos interiores y la indagación sobre nosotros mismos a través de ellos. Sin duda, cada persona es portadora de una determinada vibración. Una vibración destinada a "sonar" en armonía con el resto de sonidos, los que nos rodean, tanto en el interior del cuerpo como en el exterior y con los demás. Este sonido único se llama Nota Tónica o Nota Fundamental, es decir, la frecuencia en la que vibra cada persona y que puede definirse como sus señas de identidad. Esa frecuencia produce una vibración que, a su vez, genera un sonido. Un sonido especial y personal sobre el cual se asientan las técnicas que permiten obtener, por ejemplo, la autocuración del organismo, la limpieza energética, los estados de quietud mental o la experiencia mística que conlleva el crecimiento y un nivel de conciencia superior. Cada uno de nosotros posee una nota base, una manifestación sonora de su esencia profunda. Revelar ese sonido, conseguir escuchar esa nota y colocarla en la voz es un trabajo que requiere una atención muy especial. Para ello es necesaria una práctica personal atenta yrefinada; una sensibilidad hacia la escucha que solo es posible a través de la meditación y el silencio, puesto que no solo hablamos de capacidad auditiva. Va mucho más allá.
Otro de los objetivos del Nada Yoga es permitir, mediante la escucha, que la energía se
transforme según su recorrido natural, es decir, a través de los estados emotivos o físicos
antes de ser convertida en vibración más sutil. Esto supone permitir y aceptar las diferentes
fases de crecimiento dejando fluir, libremente, todo tipo de vibraciones; la observación
consciente de las manifestaciones energéticas transforma, a su vez, estas mismas
manifestaciones. La contemplación y la escucha del movimiento energético permiten
reconducirlo a un estado de quietud.
El uso apropiado del sonido remueve los bloqueos energéticos negativos convirtiéndolos en
positivos de tal manera que actúa sobre puntos particulares del cuerpo físico y psíquico
facilitando el desarrollo de la creatividad, la sanación y el aprendizaje sobre uno mismo. Las
vibraciones sonoras actúan sobre el movimiento del Prana (energía vital) redistribuyendo,
consecuentemente, la energía. Nuestros ritmos naturales (ritmos basados siempre en el
sonido), diferentes en cada individuo, permiten adecuar cada actividad a un determinado
estado de reposo, relajación y fluidez que favorece la resistencia física y la lucidez mental.
Incluso algunas técnicas ritmofonéticas inducen, con el tiempo, una activación neurosensorial
que incrementa la atención, la concentración y la memoria. Basta pensar que el oído es
responsable del equilibrio y la orientación en el espacio para intuir la importancia que puede
llegar a tener el desarrollo de determinadas técnicas vibracionales.

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